Más sobre expresión artística, meditación y visualización

Nos hemos acostumbrado a pensarnos como seres racionales desde una óptica muy restrictiva y reduccionista que interpreta que la racionalidad comienza y acaba con el proceso de intelectualización, sin embargo, en nuestro desarrollo intelectual y racional otras facultades, que fueron apuntadas desde la filosofía antes de que el desarrollo de la psicología clínica ni siquiera hubiera empezado a constituirse como saber y menos como ciencia.

La sensibilidad, la imaginación, la afectividad son facultades cognitivas que nos conforman no sólo como individuos racionales sino como personas capaces de crear, reflexionar, sentir, recordar y elaborar.

Desde esta perspectiva utilizo técnicas de visualización y meditación activas en conjunto con ciertas técnicas de arterapia para que los niños y adolescentes puedan crear un espacio para todo aquello –sensaciones, sentimientos, deseos, miedos, frustraciones– que, incluso a veces a los propios adultos, nos cuesta expresar de manera lógica y racional. Mediante estas herramientas, junto con la aproximación verbal de la terapia narrativa, nos adentramos en todos estos otros modos de sentir, percibir e interpretar el mundo que nos rodea y nuestros modos de reaccionar frente a esas circunstancias que no dependen por completo de nosotros pero que forman parte de nuestra vida y también nos conforman en tanto que nuestra respuesta ante ellas formará parte de nuestra historia personal, de nuestro itinerario de vida, y de nuestras relaciones. Desde este abordaje podemos hacer un espacio a todo ese mundo y darle un lugar que luego pueda servirnos para comprendernos y cuidarnos.