Herramientas para atravesar el tiempo de la pandemia

La situación actual de la pandemia está causando en los niños y adolescentes cuadros de estrés, desorientación, aislamiento e incertidumbre. Muchas veces estos sentimientos los expresan como aburrimiento o apatía y son mal interpretados como desinterés o desmotivación, incluso como desinterés, mal comportamiento o regreso a etapas más infantiles que ya había dejado atrás (volverse más dependiente de nuevo, demandar más atención para tareas que ya había aprendido a hacer solo, volver a hacerse pis en la cama, etc). Sin embargo, lo que se esconde detrás de estas actitudes son emociones y sentimientos profundos de miedo y desesperanza que los niños y los adolescentes no saben cómo expresar o ni siquiera saben identificar:

– Miedo al futuro

– Sensación de que no habrá un futuro normal

– Ansiedad por la situación de permanecer encerrados

– Fracaso escolar por falta de motivación

– Aislamiento social

– Sensación de soledad por falta de socialización

– Sensación de vacío

– Desesperanza

A qué ayuda este acompañamiento terapéutico:

  • A identificar cómo se está sintiendo, qué sentimientos se esconden detrás de la apatía, el desinterés o la falta de motivación vinculados al hecho del confinamiento o semi-confinamiento y a trabajarlos para que no sean un impedimento en su día a día.
  • A desarrollar una autonomía personal a nivel emocional y organizativo que permita seguir con las actividades lectivas ya sean presenciales, semipresenciales u online y que le servirá en su vida adulta.
  • A crear nuevos recursos de interacción social en la situación en la que esté (confinamiento, semiconfinamiento, “nueva normalidad”) el niño o el adolescente que permitan paliar la situación de aislamiento social en la que se ven privados de crear relaciones sociales, las cuales son sustanciales para el desarrollo de la personalidad.
  • A explorar su mundo interior de manera que puedan vivir y experimentar sin miedo, rabia o frustración las circunstancias actuales que son tan nuevas como desconocidas para ellos como para su entorno familiar y educativo.
  • A aceptar dos de las características de la vida que muchos habíamos olvidado u obviado y que la pandemia ha vuelto a recordarnos: la incertidumbre, esa certeza de que no podemos saber siempre qué pasará mañana, y la del hecho de que no se puede controlar todo, sólo podemos trabajar aquello que depende de nosotros. Dos elementos que serán claves para nuestra vida adulta.